Portada 

Misterios 
Las caras de Bélmez 
Fantasmas del 11 S 
El hombre lobo de Hexham 
La maldición de la momia de Ötzi 
Necronomicón: letras de los muertos 
La barca de los muertos 
Cráneos malditos 
La maldición del Great Eastern 
Halloween 
Jack O Lantern 


 

Casas encantadas 
Criptozoología 
Espiritismo 
Extraterrestres 
Fantasmas 
Hechizos y rituales 
Historias de miedo 
Leyendas urbanas 
Lugares fantasma 
Misterios 
Ovnis 
Poltergeist 
Seres mágicos 







Halloween


Hace aproximadamente 2.500 años, el pueblo galo era el más rico y numeroso de los pueblos celtas. Su repercusión era tal, que griegos y romanos llamaban a los celtas,  galos. En esa época, el año galo terminaba a finales de verano (lo que actualmente es el 31 de octubre). Ese día se devolvía el rebaño de los prados a los establos y se agradecía al sol la cosecha que les había proporcionado, ya que era una ayuda para combatir las tinieblas y el frío venideros.

Además, los galos pensaban que ese último día del año los espíritus podían visitarles brevemente, mientras que el Dios de la muerte estaba ocupado intentando reunir a las almas de los que habían muerto durante ese año, para revelarles su suerte.

Origen de Halloween

El paso del 31 de octubre al 1 de noviembre es el comienzo del Samhain y durante esa primera noche del nuevo año, los celtas realizaban una ceremonia para asegurarse un excelente año venidero lleno de bienes, mediante ofrendas y rituales.

Estamos ante una de las fiestas más importante de las fiestas celtas: el Samhain. Esa noche, la carne de cerdo tradicional era reemplazada por dos toros blancos atados por los cuernos y sacrificados tras la cosecha del muérdago. En el festín participaba todo el pueblo. El toro lo acompañaban de cerveza, hidromiel, vino,... La fiesta no se limitaba a esa noche, sino que duraba entre una semana  y quince días. En ella, los celtas se disfrazaban con trajes terroríficos, para asustar a los malos espíritus.







    Contacto © 2008 WebMisterio.com Condiciones de uso